dijous, 19 de març de 2015

Breve historia de los contenidos educativos digitales en España (V): "Projecte Ecola 2.0", Atria y Marsupial


Al mismo tiempo que aparecía el Proyecto Escuela 2.0, la Comunidad Autónoma de Catalunya en colaboración con el Ministerio de Educación lanzó el “Projecte Escola 2.0” [31]. El Projecte Escola 2.0 tenía prevista la transformación de todas las aulas en aulas digitales en el marco de la educación secundaria, la dotación de un ordenador por alumno, la formación del profesorado en base a un plan de formación, el acceso a un entorno virtual de aprendizaje y a una serie de contenidos digitales.

El Projecte Escola 2.0 se canalizó a través del programa eduCAT1x1. Este programa es la concreción del Projecte Escola 2.0 a partir del cual todos los centros educativos se equiparon de todos los elementos que requerían las aulas digitales. Posteriormente el programa se transformó en el programa eduCat 2.0, el cual ya se abre a ciclos de primaria. eduCat 2.0 es un programa más abierto que el anterior y tiene como objeto promover el uso de instrumentos digitales en los procesos de enseñanza-aprendizaje. En este sentido eduCAT 2.0 tenía la intención de dejar que los centros decidieran el uso más efectivo de las tecnologías digitales en el marco de su proyecto educativo.

Es en el marco de eduCAT1x1, y en relación a contenidos digitales educativos, que se impulsó el lanzamiento de la plataforma Àtria. Pretendía ser una plataforma para la enseñanza y aprendizaje, donde los profesores, alumnos y familias encontraran un gran elenco de libros de texto y contenidos educativos en formato digital.

Àtria se concebía por lo tanto como una tienda virtual de contenidos educativos digitales, donde el licenciamiento de los libros podía ser sin coste o sujeta a previo pago. En esta tienda podrían publicar todas las editoriales, pero también profesores de las escuelas o universidades que tuvieran libros propios. En relación a los contenidos de pago, se creó un monedero electrónico disponible para cada familia, quienes recibían subvenciones del Departament d’Educació. Àtria por lo tanto se convirtió en el vehículo a través del cual se canalizaban las subvenciones del Departament d’Educació a las familias para la adquisición de libros y otros contenidos digitales.

Desafortunadamente, y a pesar de las expectativas y grandes esfuerzos invertidos, el proyecto Àtria tuvo una duración corta de 2 años. Inició su andadura en agosto de 2010 y cesó su actividad en marzo de 2012 debido a una serie de acciones legales por parte de editoriales contra el Departament d’Educació. En su corta andadura el proyecto en sí generó bastante revuelo. Cabe destacar que en relación a la transformación de los libros de texto a los libros digitales ofertados, había claras diferencias de calidad dependiendo de la editorial generadora de contenidos. Aunque se podían encontrar libros digitales dinámicos y de gran profundidad en detalle y aprovechamiento de la tecnología, algunas editoriales realizaron cambios poco significativos, al presentar los libros en PDF o basados en una secuencia de imágenes empaquetadas en HTML. Todo ello generó un gran descontento entre la comunidad educativa participante del proyecto.

A pesar de algunos inconvenientes presentados por las editoriales, Àtria marcó lo que es ahora la tendencia en ofertar contenidos educativos: recursos y contenidos educativos digitales como servicios.


En relación a los contenidos digitales de las editoriales en el momento que se implantó el proyecto Àtria, cabe destacar la heterogeneïdad de los mismos respecto a los formatos utilizados (PDF, HTML, FLASH, JAVA…). A la misma vez, las editoriales disponían ya de sus propias plataformas educativas con sus propios libros, contenidos y recursos digitales listos para ser servidos en sus propios entornos de aprendizaje. En este sentido, y para que la plataforma Àtria pudiera incorporar todos los libros digitales de las editoriales,  se desarrolló un protocolo de interoperabilidad entre editoriales y entornos virtuales de aprendizaje de los centros educativos.

En el marco del proyecto 1x1, educat1x1 - eduCAT 2.0 se diseñó el protocolo Marsupial. Este protocolo ofrecía una solución a la interoperabilidad de contenidos digitales y del que se realizó una implementación para el Entorno Virtual de Aprendizaje (EVA) Moodle. El protocolo Marsupial inicialmente se basaba en comunicaciones webservices SOAP y se contemplaban dos tipos de contenidos: SCORM 1.2 y contenido web en el servidor propio de la editorial.

Una de las características de la arquitectura de este proyecto es que no era necesario que los contenidos estuvieran en el EVA del centro. Los contenidos se encontraban en los servidores de los proveedores de contenidos. De esta manera los proveedores de contenidos podrían validar el acceso a éstos. Con este protocolo se hacía real la necesidad de acceso a contenidos digitales educativos como servicios.

El protocolo Marsupial facilitaba el acceso a los contenidos con una alta granularidad. En este sentido, para que el profesor pudiera confeccionar su curso más fácilmente, Marsupial ofrecía una jerarquía del contenido desglosado en unidades y actividades. De esta manera el profesor podría trabajar a distintos niveles (libro, unidad didáctica y actividad) y proponer a sus alumnos una combinación de contenidos acordes con su diseño del curso.

El paso significativo de este protocolo es el abandono progresivo de acceso remoto a contenidos basados en SCORM y abordar un aprendizaje menos secuencial. Paso que permite un acceso más heterogéneo de contenidos en distintos formatos (pdf, html, flash…) y enlazar directamente a unidades o actividades específicas, una cuestión demandada por dirección y profesorado de colegios que han estado en contacto con las nuevas tecnologías y libros digitales.


En relación a la calificación y la granularidad disponible, Marsupial decidió adoptar un añadido a Moodle desarrollado por el sello Text-La Galera, de la editorial La Galera. Este añadido de nombre Rgrade, simplifica y hace más usable el libro de calificaciones de Moodle cuando se utilizan accesos remotos a contenidos educativos. Este añadido no facilita la visualización del libro de calificaciones cuando los contenidos son SCORM, y por lo tanto no mejora la retroacción limitada en este tipo de estándar.